El gobierno de China se posiciona como el principal mediador del conflicto entre Ucrania y Rusia, al confirmar que recibirán al presidente de Francia, Emmanuel Macron, y al mandatario de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, en reuniones independientes, mientras que el jefe de gobierno ucraniano, Volodimir Zelenski, se dijo dispuesto a “trabajar” con Pekín para dialogar sobre una propuesta de paz y anunció su intención de reunirse con su homólogo Xi Jinping.

China, un socio cercano de Rusia, no había tomado hasta ahora una posición sobre la invasión, pero presentó un documento de 12 puntos en el que exhorta a las partes al diálogo, insiste sobre el respeto a la integridad territorial y se opone a todo uso de armas nucleares.
Mientras que los países occidentales acogieron la intervención diplomática china con escepticismo, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se dijo dispuesto a “trabajar” con Pekín para mejorar la propuesta y anunció su intención de reunirse con su homólogo Xi Jinping.
Por su parte, Rusia aseguró “apreciar” los esfuerzos chinos, si bien insistió en la necesidad de reconocer la anexión de cuatro regiones ucranianas reivindicadas por Moscú.
Desmarcándose de las dudas de Estados Unidos o Alemania, el presidente francés, Emmanuel Macron, consideró que “el hecho de que China se comprometa con los esfuerzos de paz es muy bueno”, y anunció que viajará a Pekín “a principios de abril”.
Durante su visita al Salón de la Agricultura de París, Macron pidió a China que “presione a Rusia” para “terminar con esta agresión” y “construir la paz”.
Aliado estratégico de Moscú, China se abstuvo el jueves en el voto de una resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas que exigía una retirada “inmediata” de las tropas rusas.
Macron, cuyo país es miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, consideró que la paz “solo es posible si incluye el fin de la agresión rusa, la retirada de las tropas y el respeto a la soberanía territorial y del pueblo ucraniano”.
El presidente francés ha pedido a China que “no entregue armas a Rusia” y que “ayude a presionar a Rusia para que, evidentemente, no utilice nunca [armas] químicas ni nucleares, y que detenga esta agresión antes de una negociación”.
Por otro lado, las autoridades chinas anunciaron la visita el 28 de febrero del presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, aliado del presidente de Rusia, Vladimir Putin, y quien es un beligerante activo ya que prestó el territorio de Bielorrusia para el lanzamiento de la ofensiva rusa sobre Ucrania.
Kazajistán, peso pesado económico de Asia central y aliado de Rusia pero que hasta el momento había adoptado una posición de equilibrio en el conflicto, mostró su apoyo a la propuesta china.