Se triplica el robo de cable de cobre en México
- CARLA JOCELINE MUÑOZ MOTA
- 9 mar 2023
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En el pesadero de desperdicios industriales y reciclaje donde labora Carlos Méndez, todos los días llegan personas a vender botellas de pet, latas de aluminio y cartón. Incluso hasta coladeras y rejillas de metal con logotipos de alcaldías de la Ciudad de México, pero dentro de los productos que más se adquieren son cables y tubos de cobre de distintos calibres, algunos obtenidos de manera ilícita.

El número de carpetas de investigación por robo de cables, tubos y otros objetos destinados a servicios públicos pasó de 427 en 2018, a mil 998 en 2021 (367 por ciento más), y mil 439 en los primeros nueve meses de este año, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Por lo regular, el cable de cobre es extraído del alumbrado público y registros subterráneos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), para luego pelarlo o quemarlo antes de ofertarse. Esto termina afectando los servicios de las poblaciones de distintas comunidades. Otro caso es el robo de rejillas y coladeras de metal de calles o avenidas principales, ocasionando accidentes vehiculares y de peatones que pueden ocasionar lesiones graves.
Su destino es la venta a través de negocios de compra de chatarra industrial y de reciclaje, que fungen como intermediarios, y a su vez terminan ofreciéndolo a grandes compañías o empresas que cuentan con procesos de fundición.
Francisco Rivas, director general del Observatorio Nacional Ciudadano, explicó que este tipo de hurtos está relacionado con el robo de bienes, el cual genera ganancias expeditas. “En México prácticamente no tenemos cobre, el único país que sigue manteniendo cantidades de cobre importantes es Chile”.